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· Primera Epístola a los Corintios · Codex Vaticanus ·


     · Capítulo XIII de la Primera Epístola a los Corintios del Apóstol Pablo · 
         · Codex Vaticanus, s. IV n.e. ·

                                                                   

"El Amor... se goza de la Verdad"

"Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo Amor,
vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.
Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia,

y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo Amor,
nada soy.

Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres,

y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo Amor, de nada me sirve.
El Amor es sufrido, es benigno; el Amor no tiene envidia, 

el Amor no es jactancioso, no se envanece; 
no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; 
no se goza de la injusticia, mas se goza de la Verdad.
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 
El Amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán,

y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.
Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; 
mas cuando venga lo Perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.
Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño;

mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.
Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. 

Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. 
Y ahora permanecen la Fe, la Esperanza y el Amor, estos tres; 

pero el mayor de ellos es el Amor."

                                                                                                  
                                                                                                   Apóstol Pablo de Tarso



  
   Crédito imagen Codex Vaticanus s.IV n.e.: Wikimedia Commons